RUTAS:
Ahigal, Cerezo y Palomero (Ahigal, Cerezo y Palomero) Ver Ruta
Camino de Talaván (Mohedas) Ver Ruta
De Guijo a Cáparra (Guijo de Granadilla) Ver Ruta
Dehesa de Santibáñez (Santibáñez el Bajo) Ver Ruta
Granadilla (La Granja, Zarza de granadilla) Ver Ruta
Los Membrillares (Poblado del Embalse) Ver Ruta
Pico Blanco (La Pesga) Ver Ruta
Piedras Labradas (Jarrilla) Ver Ruta
Roble Romanejo (Cabezabellosa) Ver Ruta
Sierra de Dios Padre (Santa Cruz de Paniagua) Ver Ruta
Sierra de Santa Bárbara (Marchagaz) Ver Ruta
Villar, Oliva de Plasencia y Cáparra (Villar de plasencia, Oliva de Plasencia) Ver Ruta
Ahigal, Cerezo y Palomero
Localidad: Ahigal, Cerezo y Palomero
Distancia: 25 km
Época: Primavera, otoño, invierno.
Muy cerca de la plaza mayor de Ahigal nace la calle Santa Marina.
Vamos por ella y 200 m. después estamos en la ermita que lleva el
mismo nombre, reconocible por el arco de hiedra que rodea la puerta.
Salimos del pueblo bajando por una estrecha carretera de asfalto con
bastantes baches. A los 3 km. llegamos al muro del embalse de Ahigal;
izquierda lo cruzamos y al llegar al otro extremo nos encontramos un
camino que bordea el embalse: no habrá pérdida si no nos separamos de
la orilla. Avanzamos hacia la cola y unos 3 km. después del muro del
embalse nos encontraremos con un cruce en forma de T.
Iremos primero hacia la izquierda, y unos cientos de metros más allá
hacia la derecha. Poco más de 1 km. y llegamos a Cerezo. Entramos en
el pueblo y lo recorremos por la carretera, hacia la izquierda, en
dirección a El Bronco. Justo antes de salir del casco urbano veremos
la calle Cuestas, a nuestra derecha. Subimos por ella y, ya al final,
esta vez a la izquierda, veremos que sale el antiguo camino de
Palomero encajado entre paredes de piedra. El recorrido es en general
llano, y vamos prácticamente todo el tiempo entre olivos. Casi 4 km.
después nos encontramos una bifurcación en forma de Y. Escogeremos la
opción de la derecha, y 500 m. más allá estaremos ya en Palomero.
Hay una única carretera que cruza es pueblo: hacia el Norte llega a
Marchagaz, y hacia el Sur, a la EX 205. Elegiremos la segunda opción.
Salimos del pueblo y, nada más pasar el cementerio, sale un camino a
la izquierda el cual cogemos. Dicho camino, en general descendente,
tiene 1,5 km y, tras cruzar el arroyo del Palomero, fácilmente vadeable,
llega a la EX 205. Cruzamos la carretera, abrimos la puerta que hay
enfrente y continuaremos ruta de frente, ignorando un par de caminos
que nacen perpendiculares. Ascendemos un poco y vamos entre encinas.
Algo más de 1 km. y llegamos a un cruce. Iremos hacia la izquierda; para
ello hay que abrir una cancela metálica y pasar al otro lado. 200 m. más
adelante hay otro giro, esta vez a la derecha. Por espacio de 1 km.
desaparece el arbolado.
Estamos ahora ante el tramo peor conservado de todo el itinerario:
numerosas jaras y otras hierbas casi obstruyen nuestro recorrido. A los
500 m. pasamos junto a una laguna y la dejamos a nuestra derecha. 200 m.
más allá, cruce en forma de T invertida: giramos a la derecha para
enseguida hacerlo a la izquierda. Aquí más que vegetación lo que hay es
firme en mal estado. Y en invierno, barro.
De repente desembocamos en una finca y no vemos camino visible: los
propietarios lo han arado. Podemos seguir de frente unos 100 m. o
bordear la alambrada: en cualquier caso toparemos con una valla donde
se abre una rústica puerta de palos y alambres: al abrirla comprobaremos
que esta operación no se realiza con demasiada frecuencia.
volver a las rutas
Camino de Talaván
Localidad: Mohedas
Distancia: 18 km.
Época: Primavera, otoño, invierno.
Nuestra ruta nace en la localidad de Mohedas, en la carretera
que va a La Pesga. Como desde el pueblo hay infinidad de viales
que se abren a ésta y nos podemos equivocar, sugiero la
solución más simple: ir hasta la rotonda de entrada al pueblo
–así de paso admiraremos el molino de aceite que han instalado
en el centro- y subir 800 m. por la carretera de La Pesga. A la
derecha sale un camino, destacado por una enorme señal amarilla
y blanca, que es el inicio de nuestra ruta. Los primeros 600 m.
son cuesta arriba. No es que sea muy fuerte, pero el terreno es
algo abrupto para quien vaya sobre dos ruedas. Aquí encontramos
el primer cruce, que es a la izquierda. Llegamos a un alto,
desde donde se divisa ya el embalse y todas las montañas de la
Trasierra. Descendemos 300 m. y estamos ante otra bifurcación.
Izquierda. Idéntica operación repetiremos en el km. 1,43
Izquierda. Hay olivos a ambos lados del camino, y también
pueden verse viñedos.
Km. 2,34: Entramos en un olivar y el camino parece terminarse.
En realidad lo que ha hecho el propietario, como ya nos ocurrió
en la ruta 9, es ararlo. Para no perdernos, seguiremos la linde
hasta encontrar con un camino a la derecha que baja. Tenemos un
fuerte descenso. Han desaparecido los cultivos y ahora vamos
rodeados de jaras: evidentemente, por aquí hace mucho que no
pasan vehículos, y las plantas crecen incluso en el centro del
camino, aunque quedan dos estrechas veredas –a veces sólo una-
para que pasemos. Llegamos hasta un arroyo, normalmente seco o
con poco agua, y giramos 90 grados a la izquierda. Viene aquí
un tramo inundable en invierno, con hierbas cubriendo todo el
camino y con el firme deformado. Como ni siquiera se ve el suelo,
los ciclistas habrán de desmontar. En el km. 5 hay un cruce, que
es a la izquierda. Ídem 800 m. más adelante izquierda. Viene
ahora un tramo realmente malo para las bicicletas. En el km. 6,
otro cruce a la izquierda.
Dos cruces más. A los 4 km. de iniciar la ruta llegamos a una
portera. A nuestra derecha se divisa la orilla muy cerca. No
vemos el brazo de agua que se aproxima por la izquierda, pero
aquí la tierra firme, con el embalse lleno, no tiene de ancho
más de 300 metros. Nada más cruzar la puerta aparecen tres
caminos, y nos iremos por el de la izquierda. En el km. 5 hay
un cruce, que es a la izquierda. Ídem 800 m. más adelante
izquierda. Viene ahora un tramo realmente malo para las
bicicletas. En el km. 6, otro cruce a la izquierda. Pasamos
junto a una charca. Un breve ascenso, al término del cual
aparecen ante nosotros una casa en ruinas y corrales para el
ganado. Camino poco marcado, hasta que 600 m. más adelante
recuperamos el principal, izquierda. Pasamos junto a una
segunda charca. Km. 7,5. Tras un suave descenso, llegamos al
agua. Aparentemente nuestro recorrido ha terminado, pero la
ruta aún nos depara una sorpresa: si vamos por la orilla hacia
la izquierda, encontraremos enseguida un camino bastante pedregoso.
No es un simple carril, como el que hemos traído hasta ahora, sino
que se aprecian desmontes, terraplenes y una plataforma bastante
amplia. Estamos ante la carretera que iba desde Mohedas hasta
Granadilla, y que fue abruptamente interrumpida por el embalse.
La seguimos durante algo más de 1 km. hasta alcanzar el punto donde
se sumerge en las aguas. Granadilla se ve sorprendentemente cercana:
apenas mil metros nos separan de sus murallas y de la iglesia, el
edificio más visible. Es posible que cuando el nivel del embalse esté
muy bajo aparezca un puente regular, ya que el río Alagón, en cuya
cuenca se construyó el embalse, debía de ser por aquí bastante caudaloso.
¡Extrañas estas carreteras que se sumergen en el agua! Es como si
condujeran a lo desconocido, quizá a una ciudad submarina. El silencio
y la quietud del lugar son sobrehumanos. No se oye nada, a lo sumo, lejana,
la esquila de una vaca. Granadilla, como todos los pueblos abandonados,
desprende un extraño efluvio. Dejemos que la tersa lámina cubra el silencio
y los sueños de sus antiguos pobladores, y deshagamos camino despacio,
casi de puntillas, hacia los vivos.
volver a las rutas
De Guijo a Cáparra
Localidad: Guijo de Granadilla
Distancia: 27 km.
Época: Primavera, otoño, invierno.
Es ésta una ruta circular que tiene su origen
en Guijo de Granadilla, llega a la ciudad romana
de Cáparra siguiendo un tramo de la Vía de la Plata
y vuelve al punto de partida por otro camino. De la
calle de la Reverencia, que cruza la carretera que
circunvala al pueblo, arranca el Camino de Plasencia,
que se halla pavimentado de cemento en sus primeros
800 m. Hay olivos a ambos lados, y el terreno es llano.
Enseguida llegamos a un cruce y nos vamos por la izquierda.
En el siguiente tramo ignoraremos los muchos caminos que,
en un ángulo de 90 grados, salen del principal y se adentran
en los olivares. Llevamos 3,5 km. cuando llegamos a la
bifurcación en forma de Y. Elegimos el ramal de la derecha.
Ahora se suceden las bifurcaciones: a los 700 m, cruce a la
derecha. 200 m. más y nuevo cruce: abandonamos el camino bien
marcado y descendente y nos vamos hacia la izquierda, por
otro bastante peor y cuesta arriba. Otros 250 m. y otro cruce,
esta vez a la derecha. Descendemos por un camino en bastante mal
estado durante 150 m., y junto a una casa nos desviamos a la
derecha por un camino que pasa casi desapercibido. Vienen ahora
unos 200 m. por completo intransitables para la bicicleta: si
estamos haciendo la ruta en esta modalidad, tendremos que llevarla
durante este tramo de la mano. El camino baja y sale a carretera
Santibáñez-Oliva de Plasencia, de relativo tráfico. Torcemos a la
izquierda.
Cruzamos el puente sobre el río Alagón, ascendemos por la carretera
unos 700 m., hasta encontrar un camino que sube a nuestra derecha.
Vamos entre paredes de piedra. A los 600 m. y en un cruce giramos
90 grados a la izquierda. Otros 500 m. más y un nuevo giro a la
izquierda. Nos hallamos en un camino bien pavimentado, que seguimos
durante otros 700 m. hasta girar ahora a la derecha. El firme
empeora progresivamente, y atravesamos zonas que probablemente
se encharquen en la época de lluvias. Vienen tres giros a la derecha:
el primero a 750 m, el segundo 250 m. más allá, y el tercero a otros
300 m. Después de un tramo realmente malo, el camino empieza a mejorar.
Tras un leve descenso salimos a una anchurosa vía pecuaria: es la Cañada
Soriana Occidental. Aquí giramos a la izquierda. Las flechas amarillas
nos guiarán hasta llegar a Cáparra.
volver a las rutas
Dehesa de Santibáñez
Localidad: Santibáñez el Bajo
Distancia: 11 km.
Época: Primavera, otoño, invierno.
El punto de partida de esta ruta lo situamos junto al
matadero municipal de Santibáñez el Bajo, casi enfrente
de la oficina de correos. El camino es al principio amplio,
y se halla asfaltado. Pasamos junto a la piscinas, nos
encontramos con dos cruces muy seguidos y en ambos escogemos
la opción de la derecha.
A los 400 m. de empezar llegamos a un tercer cruce, donde nos
vamos también por la derecha. Estamos en el descansadero de
ganados; aquí hay un refugio para pastores y corrales para los
animales 300m. más y vía de la izquierda, por el paso canadiense.
El terreno asciende suavemente y nos vemos rodeados de árboles;
prácticamente todos son encinas y alcornoques. También veremos
manchas de matorral, fundamentalmente jara y cantueso
Si hay algo llamativo en esta dehesa es que se ubica en una especie
de meseta que, pese a estar a poco más de 400m. de altitud, goza
de una amplia panorámica de los alrededores. Ahora son perfectamente
visibles, entre los árboles, las sierras del Norte, y conforme vayamos
girando divisaremos también las del Este y las del Sur. También nos
encontraremos con algún roble, especie que suele ser típica de mayores
altitudes.
Pasamos varias bifurcaciones y dos pasos canadienses más. Con algo más
de 5 km. recorridos y ya fuera del camino principal nos encontramos
con 400 m. absolutamente intransitables para la bici y con toda seguridad
encharcados en invierno: los numerosos agujeros que hacen imposible el
pedalear los causan las pezuñas de las vacas al hundirse en el barro tierno.
En este tramo, además el camino no está nada claro, aunque haya unas
ligeras rodadas. Después el terreno se eleva un poco y la ruta es de
nuevo visible y transitable.
Otro Kilómetro y llegamos al vértice geodésico, instalado sobre una
torreta de hormigón. es el Cerro Palomas, a 482 metros de altitud, el
punto más elevado de la ruta.
Continuamos. Dos cruces más y una paso canadiense. Luego avistamos una
considerable balsa de agua: la Laguna Clavellinas. Es posible que éste
sea el sitio donde encontremos más vacas. Tres cruces más y el último
paso canadiense: salimos a la carretera y giramos a la izquierda. Hasta
Santibáñez hay menos de 1 km. Dicha carretera es poco transitada, y por
su margen izquierdo lleva una senda de tierra. Una vez dentro el pueblo
nos encontramos con un cruce: nos vamos por la izquierda, en dirección a
Ahigal. Enseguida veremos la oficina de correos y el matadero, y habremos
culminado nuestro dehesístico recorrido.
volver a las rutas
Granadilla
Localidad: La Granja, Zarza de granadilla
Distancia: 32 km.
Época: Primavera, otoño, invierno.
Tiene esta ruta origen en la localidad de La Granja, pasa por Zarza,
se dirige al pueblo abandonado de Granadilla y regresa de nuevo a La
Granja. Iniciamos el recorrido en las cercanías de La Granja, justo
en el cruce de la EX 205 con la carretera que lleva a Abadía. Vamos
en dirección a este pueblo, y a los 400m. giramos por un camino a la
izquierda, tras 700m cruzamos un puente, luego un arroyo, 800m después
del puente salimos a una buena pista, y nos vamos por la derecha.
Otros 600 m. y giramos 90 grados en una curva hacia la izquierda.
Otros 500 m. y estamos en la antigua carretera La Granja-Zarza de
Granadilla, recorremos un 1,5 km por asfalto y ya estamos en el pueblo.
Encontramos un cruce en forma de + y nos vamos por la derecha 100 m más
alla hay otro cruce, vamos de frente y enseguida a la derecha. Nos
encontramos ya en la carretera que va hacia granadilla, seguimos recto.
volver a las rutas
Los Membrillares
Localidad: Poblado del Embalse
Distancia: 13 km.
Época: Todo el año. También en verano. debido a la proximidad del agua.
Esta ruta tiene su inicio en el poblado del Embalse de Gabriel y Galán,
y finaliza en Los Membrillares.
El punto de partida lo ubicamos en la carretera EX 205, justo donde se
encuentra el cartel de la Asociación de Cáparra. De aquí arranca un
camino que baja hacia el embalse, 60 metros después topamos con otro
camino, esta vez asfaltado, y nos vamos por él hacia la derecha. Otros
60 metros más y nos salimos hacia la izquierda, junto a un alcornoque
que se comba en forma de U invertida. Se abre aquí un estrecho sendero
que nos conduce hacia la orilla del embalse, la cual seguimos hacia la
derecha, hasta encontrarnos con un nuevo camino que lo bordea, una vez
en él continuamos hacía la izquierda.
Continuamos bordeando el agua, hasta llegar a la puerta del Club Náutico,
pasando ante ella cruzando el estrecho istmo y encontrarnos un camino,
que seguimos hacia la derecha 300metros, después eligeremos la opción de
la izquierda, lo más próximo posible a la orilla del embalse.
A partir de aquí el itinerario es sencillo, pues nos limitaremos a
bordear el agua, y de este modo llegamos al paraje de Los Membrillares.
volver a las rutas
Pico Blanco
Localidad: La Pesga
Distancia: 14 km.
Época: Primavera, otoño, invierno.
Comienza nuestro recorrido en la Plaza del Collado, que es donde
los senderistas locales se dan cita para sus salidas. Si caminamos
por la Avenida de la Constitución, nada más pasar el nº 49 y las
rejas del colegio veremos que a la izquierda sube la calle El Guindal.
La seguimos. Enseguida llegamos a una bifurcación y elegimos el camino
de la izquierda. Pasamos junto al depósito del agua y la depuradora.
Aquí se acaba el firme encementado, que reaparecerá intermitentemente
a medida que ascendamos. Seguimos adelante por el camino principal,
ignorando las muchas entradas que a derecha y a izquierda se adentran
entre los olivares. Estos primeros tramos tienen bastante repecho, lo
que obligará a algún ciclista a apearse de la máquina, así pillado en
frío. Cuando llevamos recorridos unos 2 km, alcanzamos la cuerda de una
loma –o lo que es lo mismo, vamos a caballo entre dos vertientes-;
vienen 2 km. de plácido llaneo que nos ofrecen, hacia la derecha, una
interesante vista del río de los Ángeles, recrecido en este tramo por
el embalse.
Bajamos por él a la derecha. A nuestra izquierda tenemos ahora una
plantación de cerezos, y más abajo una casa. Pasada ésta hay un
cruce de caminos. Elegimos el ramal de la izquierda, y comenzamos
aquí un largo y sinuoso descenso que va zigzagueando entre los cerezos.
Siempre que nuestro itinerario se desplaza hacia la izquierda y se
dispone a girar 180 grados, sale un camino que se adentra en la
plantación, pero nosotros los iremos ignorando uno a uno. Km. 4,76
desde la cima: más que una bifurcación, encontramos una trifurcación,
pues las opciones son tres. Los senderistas escogerán la opción del
centro, y las bicicletas y los caballos la de la derecha, que baja
hasta la carretera., y luego a la izquierda. Los senderistas, por su
parte, se encontrarán 300 m. más abajo con un cobertizo de hormigón
construido hace poco. Los cascotes de la explanación obstruyen
parcialmente el paso, que baja a la derecha por una estrecha y
serpenteante vereda. 200 m. después encontramos una bifurcación, que
es también a la derecha. Un poco más allá empiezan las primeras
casas de La Pesga.
volver a las rutas
Piedras Labradas
Localidad: Jarrilla
Distancia: 16 km.
Época: Primavera, otoño, invierno.
Esta ruta, aparte de llevarnos hasta las ruinas del templo, atraviesa
paisajes de montaña de gran belleza. Comenzamos en la localidad de
Jarilla, descendiendo por la carretera por la que hemos llegado.
Pasamos junto a una pista polideportiva y un parque de juegos
infantiles. Un poco más abajo, cuando ya llevamos recorridos 800 m.
desde el centro del pueblo, vemos a nuestra derecha una puerta metálica
de color naranja, junto a una gran charca. La abrimos y nos encontramos
con un camino descendente que nos conduce hasta el puente que salva el
arroyo del Hornillo. Enseguida hallamos una bifurcación. Derecha.
A partir de aquí seguiremos siempre el camino más principal y evidente,
que serpentea entre encinas y grandes rocas graníticas y comienza a subir.
Lentamente nos elevamos sobre la llanura. Hemos caminado aproximadamente
una hora cuando llegamos a una cancela metálica. Pasamos al otro lado y
continuamos por el camino, que ahora lleva a su izquierda una pared de
piedra. Unos 500 m. más allá existe una bifurcación: nosotros vamos hacia
la derecha. El camino aparece cubierto de hierba, pero si prestamos
atención al desmonte que hace en la ladera no nos extraviaremos. A esta
altura las encinas se ven reemplazadas por robles.
Enseguida llegaremos a una fuente que se halla a pocos metros de una
majada de cabras. Un poco más arriba hallamos otra bifurcación, y esta
vez nos iremos hacia la izquierda. Estamos ahora en la zona menos marcada
del sendero, por lo que deberemos poner toda nuestra atención. Un poco más
arriba hay una separación de caminos apenas perceptible, y nosotros nos
iremos por la derecha. Nos hallamos a mil metros de altura. Los árboles
desaparecen gradualmente.
Para seguir adelante tomamos como referencia un grupo de encinas, las
únicas de toda la zona. Luego atravesaremos una agrupación de bolos
graníticos, también conocida como berrocal. Seguimos en dirección Norte
y subiendo todo el rato.
El Collado de Piedras Labradas es fácilmente reconocible porque es una
superficie lisa y plana, sin rocas ni árboles. En el centro están los
restos del templo, un recinto de unos veinte metros cuadrados, del que
asoma del suelo una hilera de bloques de piedra perfectamente cortados.
Repartidas por los bordes de la meseta -al parecer fueron reutilizadas
para construir un aprisco- se pueden ver varias hileras más.
volver a las rutas
Roble Romanejo
Localidad: Cabezabellosa
Distancia: 12 km.
Época: Todo el año.
Comenzamos nuestro recorrido en la localidad serrana de Cabezabellosa,
junto a la parada de autobús, que es una caseta de chapa, desde allí
veremos la farmacia, bajamos por esa calle, llamada de la Fuente, y por
la que sigue que es la calle de la Iglesia, que nos conduce hasta la
Iglesia, nos situamos en frente del edificio y lo volteamos por la izquierda
hasta que salga una calleja por la derecha, la cual tomamos, seguimos
caminando hasta llegar a un paso canadiense. Caminamos 600 metros hasta
encontrar un doble cruce, giro a la izquierda, después giro nuevamente a
la izquierda, comenzamos a ascender y salimos del robledal, otro cruce más,
éste en forma de +, y seguimos recto.
Ahora vamos por terreno pelado, y podemos divisar cabezabellosa a nuestra
izquierda, la subida se empina hasta que llegamos a una puerta metálica,
giramos a la derecha. Seguimos recto y abandonamos la carretera a los 400
metros por la segunda portera que veamos a la derecha, seguimos recto hasta
que veamos un paso canadiense a la izquierda, seguimos pegados a la alambrada
hasta encontrar una fuente de agua potable que ascenderemos por una pequeña
ladera hasta llegar a una puerta metálica que se abre a la carretera, la pasamos
y justo de frente veremos una pista de tierra que asciende, justo donde la pista
hace la primera curva, tomamos un desvío hacia la derecha, y seguimos por un
camino más llano, de aspecto menos transitado.
Cruzamos un arroyo, y un poco más adelante bifurcación en y. Opción a la derecha,
cuando lleguemos a un nuevo arroyo veremos un camino que va hacia la derecha y
hacia atrás, lo seguimos, desciende, describe una amplia curva y allí, en medio
de un claro nos encontramos con el majestuoso roble Romanejo.
volver a las rutas
Sierra de Dios Padre
Localidad: Santa Cruz de Paniagua
Distancia: 14 km.
Época: Primavevra, otoño, invierno.
A la entrada de Santa Cruz de Paniagua sale una calleja a la derecha
amplia, asfaltada y con fuente. Nos vamos por ella. A los 500 m. nos
encontramos con un cruce, donde giramos a la izquierda y luego,
enseguida, a la derecha. 200 m. más y nueva bifurcación: derecha.
Vamos entre olivos, y cruzamos un arroyo por su correspondiente puente.
El camino continúa asfaltatado, pero sólo a intervalos. 350 m. después
del último cruce, intersección en Y, a la derecha. La ascensión es por
el momento suave.
En el siguiente tramo superamos tres bifurcaciones más, en las que elegiremos
la dirección correcta con ayuda del mapa. A partir del tercer cruce viene una
subida en línea recta de más de 1 km, donde se acentúa la pendiente. A la
derecha tenemos un pinar impenetrable. A la izquierda, frutales y olivos.
Más adelante, la vegetación cerca el camino por ambos lados hasta que llegamos
a una zona cultivada con forma de cuadrilátero. Aquí desaparece el camino, pero
recorreremos dos de los lados del cuadrado siguiendo la linde hasta llegar a una
amplia pista, donde nos vamos por la derecha. 100 m. más adelante torcemos a la
izquierda y emprendemos una fortísima subida de 250 m, al cabo de los cuales
hallaremos otra bifurcación, escogiendo de nuevo el ramal de la izquierda.
Estamos rodeando ahora una gran balsa de agua, cuya altura sobrepasaremos poco
a poco. Llegamos a otra amplia pista que corta perpendicularmente nuestro camino.
La seguimos hacia la izquierda. Llevamos casi 6 km. recorridos desde el pueblo
cuando la pista que traemos desemboca en un amplio cortafuegos. Derecha. Estamos
ante el plato fuerte de la ruta: en apenas 1 km. subiremos 210 metros.
volver a las rutas
Sierra de Santa Bárbara
Localidad: Marchagaz
Distancia: Itinerario A: 10 km; itinerario B: 14 km.
Época: Primavera, otoño, invierno.
Este recorrido tiene su inicio en la localidad de Marchagaz, en la plaza
de España, junto a las escuelas. Subimos por la calle Egido y llegamos
hasta la plaza Majadilla con una fuente en medio. Cruzamos y nos vamos
por la calle que sale arriba y a la izquierda, junto a una casa que luce
enormes dados de adorno. Enseguida encontramos un cruce en forma de Y;
escogemos el ramal a la derecha, que es empinado y de cemento.
El desnivel que salvamos al principio es el más duro de todo el recorrido,
vamos remontando altura entre olivares. En un cruce en forma de +, seguimos
recto, hay otro cruce igual un poco más arriba donde tomaremos el camino de
la izquierda.
Llevamos 2 kilómetros desde la salida y, en una bifurcación giramos hacia
la derecha, estamos saliendo del monocultivo del olivar y empieza a aparecer
un tipo de vegetación más variada, otros dos cruces más y se ven las ruinas
del convento de San Marcos, cubiertas casi por completo de vegetación.
Llegamos enseguida a una amplia pista de tierra la cual seguimos en sentido
ascendente.
volver a las rutas
Villar, Oliva de Plasencia y Cáparra
Localidad: Villar de plasencia, Oliva de Plasencia
Distancia: 26 km (7 km por asfalto).
Época: Primavera, otoño, invierno.
Salimos en dirección a Cabezabellosa, pero con unos metros más adelante y
a la izquierda, justo donde hay un banco de cemento desciende un camino
desde allí , lo tomamos, unos metros más adelante hay una gran puerta metálica.
Llevamos unos 800 m. desde la salida cuando nos encontramos en un nuevo
ensanche; la opción que hay que escoger ahora es la de la izquierda, dejando a
la derecha varias granjas de cerdos cuyo salutífero aroma nos acompaña un
trecho. 200 m. más adelante nueva bifurcación a la derecha. Llegamos hasta una
puerta, que da nada menos que a la N-630.Al otro lado de la carretera hallaremos
una puerta abierta. Pasamos por ella, cruzamos una vía de servicio y seguimos de
frente. Vamos hacia la derecha por espacio de 600 m, al cabo de los cuales
giramos a la izquierda. El asfalto termina, y nos encontramos con un camino de
tierra apisonada que seguimos en línea recta durante 1,3 km, hallando de por
medio dos enormes puertas que es preciso abrir. Nuevo giro a la derecha y al cabo
de 300 m. nos encontramos otra puerta pero esta vez rústica, fabricada de alambre
y palos. Una vez cruzada giraremos a la izquierda: nos hallamos en la Vía de la
Plata.
Bajamos una corta pendiente y encontramos una puerta tan rústica como la anterior.
Durante cerca de 1 km. nos moveremos pegados a una pared de piedra, y sólo nos
separaremos de ella para cruzar un arroyo que no suele llevar agua. El camino
llega hasta otra –cómo no- puerta metálica, la cual traspasamos.
Por espacio de 2 km. avanzaremos entre paredes de piedra. Hemos llegado a una
carretera, que cruzamos y seguimos de frente. 300 m. más allá está el Arco de
Cáparra. Continuaremos hacia la izquierda; 600 m. más adelante giraremos a la
izquierda de nuevo por un camino claramente delimitado y después a la derecha.
Han transcurrido 7 km. desde Cáparra cuando desembocamos en una carretera, ya
a las afueras de Oliva. Giraremos a la izquierda y la seguiremos por espacio
de 300 m. Vamos rodeando el pueblo por callejas asfaltadas hasta llegar al barrio
del Retamar. Aquí se inicia un camino rural asfaltado con numerosas curvas y un
descenso vertiginoso –ciclistas, precaución- que en 2,5 km. nos lleva de nuevo a
la N-630.
Cruzamos carretera y paso canadiense, y seguimos de frente por el mismo camino
asfaltado, que asciende con una rampa algo dura por espacio de 1 km. Al llegar
arriba el asfalto se acaba. Hay un cruce de caminos: tomamos el de la izquierda,
que baja hasta el pequeño embalse de la Garganta de la Oliva. Desde aquí hasta
Villar de Plasencia nos encontraremos con tres intersecciones. La primera es a la
izquierda, la segunda de nuevo a la izquierda, y la tercera a la derecha. Llegamos
así hasta una pared que más adelante se transforma en calleja entre paredes de
piedra. Nos encontraremos una puerta metálica –¡la última del día!- y 500 m. más
allá saldremos al asfalto, junto a un humilladero. El km. 0 de nuestra ruta cae
100 m. a nuestra derecha.
volver a las rutas
|
© Portal realizado
por Juan Carlos Bermejo Mateos
2.006 | |
| |